Día 20: El poder de la Integridad

logo-final-creceEl diccionario define a una persona íntegra como aquella “que siempre hace lo correcto”. La fe de Rut, Booz y Noemí tuvo su expresión más clara y clave en la integridad. Cada uno de ellos supo mantenerse firme y agradar a Dios por medio de una vida de integridad.

Cuando Rut pudo haberse puesto a la cabeza de esta nueva “familia” que formaban ella y su suegra, escogió ser obediente y seguir las instrucciones de Noemí.

Cuando supo que Booz era pariente de su difunto esposo, decidió acercarse a él y no ir tras otros hombres más jóvenes. Es el propio Booz quien se lo hace notar:

“Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos.” (3:10)

Esto nos hace pensar en dos cosas: Primero, que Rut no tenía la más mínima obligación de atender el consejo de Noemí, es decir, pudo haber tomado la decisión que ella hubiera querido sin que la ley la acusara. Segundo, que Booz no era tan joven y tal vez ni tan rico; hasta pudo ser que no gozara de gran popularidad entre las mujeres por su atractivo físico, ¿de qué otra forma se podría explicar que aún permanecía soltero? (lamento hermanas si eché abajo vuestra visión romántica de este galán).

El punto es que Rut escogió a Booz no por su riqueza o su aspecto exterior. Fueron otras cosas las que influyeron en su decisión ¿cuáles fueron esas cosas? Amor genuino por su suegra y temor a Dios, eso se llama INTEGRIDAD.

Pensemos ahora en Booz. Era un hombre maduro que sabía demostrar su amor a Dios en pequeños detalles. Lee 2:4-16 y fíjate en su hablar cotidiano.

Booz también supo sujetar sus decisiones a la ley de Dios siguiendo cabalmente cada paso establecido en ella. Pero Booz hizo más que solamente cumplir la ley. La integridad de Booz nace del corazón. Supo admirar la virtud de Rut en cada uno de sus gestos y de seguro se identificó con eso. Piensa un momento en la actitud que tuvo cuando vio a Rut por primera vez, cómo actuó con misericordia y generosidad. Piensa en su actitud cuando Rut “se le declaró” en la era. Él supo esperar para cumplir la ley.

Hay dos lecciones importantes aquí sobre la integridad:

< No importan las circunstancias, la integridad siempre es el camino. Aunque a veces la integridad parezca un camino demasiado largo, es el único camino a la bendición de Dios. Un conocido predicador decía: “Entre dos malos, no elijo ninguno”.

< Cuando agrado a Dios, Él se encarga de mí. ¿Quién actuó en la mente del pariente más cercano? Allí no se podía hacer nada más que esperar y confiar en Dios ¡y Dios hizo Su parte!

Grábate esto en el corazón: la integridad es esencial en nuestras vidas si queremos la bendición de Dios, si queremos buscar a Dios y si queremos descubrir Sus propósitos.

CRECE ICLAM

Anuncios

~ por iclamchile en 12 octubre 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: