Día 11: Comunión se deletrea A-M-O-R

Logo Final Crece

Lectura Bíblica: Rut 4:14-15

Esta pareja sí que era extraña! No me asombra que se hablara de ella en todo el pueblo. Las mujeres de Belén había llegado a convencerse de que el amor de Rut por Noemí no solo era verdadero sino inmenso. ¿De cuántas nueras se podría decir algo así?

¡Cuán gratificante debió ser para Noemí el cargar ese gordito en sus brazos! Era como un sueño, si se lo hubieran contado no lo hubiera creído. Pero lo más hermoso de todo era pensar que el amor incondicional de su nuera había abierto la puerta para su felicidad. En opinión de sus amigas, el amor de Rut era mayor al que pudieran tener ¡siete hijos juntos!

El amor de Rut hacia Noemí era de buena ley, contaba con todas las características del amor verdadero:

Amor fuerte. Más allá de los chistes sobre las suegras y las nueras, el amor entre Rut y Noemí logró sobreponerse a las brechas naturales que había entre ellas: nacionalidad, edad y cultura. Un amor que sea capaz de vencer barreras debe ser un amor suficientemente fuerte.

Una de las cosas en las que podemos confiar es en la fuerza del amor de Dios por nosotros.

“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Ro. 8:38-39)

Amor constante. La historia de Rut y Noemí se cuenta en apenas 4 capítulos, pero sin duda que vivirla fue mucho más duro que leerla. El amor entre ambas permaneció en medio de la viudez, la incertidumbre, el cansancio, la vergüenza y la pobreza. Era un amor constante, que no se dio por vencido.

¿Qué acerca del amor de Dios? La Biblia dice: Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones.” (Ex. 20:6 NVI)

Amor concreto. Hay en el relato un detalle que me hace ver el amor de Rut hacia su suegra como un amor práctico y concreto: Sacó también luego lo que le había sobrado después de haber quedado saciada, y se lo dio” (2:18). El amor de Rut era concreto, de decisiones, de provisión, de trabajo y de acciones.

Una vez más el amor de Dios se levanta como el más concreto de todos.

“Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.
Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias;
él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión;
él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas.”
(Sal. 103:1-5)

La verdadera Comunión descansa en el verdadero amor.

CRECE ICLAM

Anuncios

~ por iclamchile en 1 octubre 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: